7 consejos para principiantes

En esta entrada daremos 7 consejos que todo principiante debería leer si quiere tener su propia colonia de hormigas. Muchos de ellos te ayudarán a evitar los errores más frecuentes que se cometen cuando estamos empezando y aún no conocemos demasiado de este hobby:

Colonia Colobpsis truncatus

Colonia Colobpsis truncatus

1. Hormiguero demasiado grande

Muchas veces, cuando nos decidimos a tener nuestra propia colonia, pensamos que lo mejor es comprar el hormiguero más grande y caro que haya en el mercado. «Son mis hormigas y les voy a dar lo mejor». Pues no, lo más grande y caro en este caso no es lo mejor. Todo lo contrario.

Hay que tener en cuenta que en los hormigueros naturales, las hormigas viven apiñadas unas con otras. No les gusta tener demasiado espacio y esto obedece a simples cuestiones de supervivencia. Por un lado, tener demasiado espacio en relación al número de ‘habitantes’ implica que la defensa del territorio es complicada. Por otra parte, en los periodos invernales, estar unas pegadas a otras les permite aguantar mejor la temperatura durante la hibernación.

Si les compramos un hormiguero demasiado grande se corre el riesgo de que mueran por estrés por sentirse indefensas.

 

2. Infórmate bien de las particularidades de la especie antes de elegir

Al principio podemos pensar erróneamente que todas las hormigas son iguales, y elegimos una especie por azar o porque nos resulta más bonita o simpática a la vista. Este puede ser un error fatal, porque los cuidados que requiere cada especie pueden ser muy diferentes, y las particularidades de cada una pueden ser incompatibles con el tiempo del que disponemos o con la zona de la casa que les tenemos reservada. Así, hay especies que pueden tener reservas de alimento que les permitan aguantar largos periodos de tiempo y otras a las que habrá que alimentar cada pocos días. Unas requieren mucha humedad para vivir y otras en cambio pueden morir si tienen mucha humedad en el entorno. Unas se alteran a la más mínima vibración del entorno y otras aguantan impasibles un terremoto. Unas son de un tamaño diminuto que para observarlas necesitaremos una lupa y otras se pueden ver a simple vista sin problemas…son muchas las diferencias, y es bueno conocerlas para elegir la especie que más se adapte a nuestros gustos y disponibilidades. Te recomiendo echar un ojo a nuestras Fichas para conocer más de cada especie.

 

3. Piensa si estás preparado para tener hormigas como ‘mascota’

No hay que olvidar que son seres vivos y que al decidir tener una colonia estás adquiriendo una responsabilidad que no puedes olvidar. Se trata de un hobby barato y sencillo, que en sus inicios no requiere de demasiado tiempo, pero tendrás que sacar unos minutos para alimentarlas y darles de beber. Algunas como las Messor pueden vivir solo a base de semillas y las pueden almacenar y aguantar largos periodos. Otras en cambio necesitarán ser alimentadas cada 2-3 días con aguamiel o agua con azúcar y algún que otro insecto. Así que antes de decidirte, hazte estas preguntas:

  • ¿Realmente quiero tener una colonia o me voy a aburrir a los dos días?
  • ¿Estoy dispuesto a dedicar unos minutos cada semana para darles de comer y limpiar un poco la caja de forrajeo?
  • ¿Tengo alguna zona en la casa donde las pueda poner y que no molesten?
  • Según la especie, requerirán algún aporte de proteinas en forma de insecto. Aunque se puede sustituir por otras cosas como paté o pollo, lo mejor es algún insecto que cojamos por casa (moscas, lepismas, grillos…). Hay mucha gente que siente aversión a los bichos. ¿Estamos preparados para llegar a ‘manipular’ bichos para alimentar a nuestras hormigas?
  • ¿Podremos hacernos cargos de ellas en vacaciones? Algunas especies pueden pasar largos periodos de tiempo sin vigilancia, pero otras no.

 

4. Prepárate bien con el material necesario

Aparte del hormiguero en el que van a vivir, hay otro tipo de materiales que es bueno tener antes de embarcarse en esta aventura.

  • Tubos de ensayo donde poner nuestra hormiga reina
  • Tubos flexibles para conectar el tubo de ensayo con la entrada al hormiguero (los podéis encontrar en ferreterías o tiendas especializadas)
  • Pinzas de punta plana. Te permitirán manipular el alimento, otros insectos, limpiar la caja de forrajeo e incluso coger a las propias hormigas.
  • Lupa 30x o superior para poder observar a nuestras pequeñas amigas con todo lujo de detalles
  • Acetato rojo o celofán rojo para forrar el hormiguero. Las hormigas no ven el color rojo, así que esta es una manera de que ellas se sientan a gusto y nosotros podamos verlas
  • Botes en los que preparar mezclas de agua con azúcar o agua con miel.
  • Bebederos. Para dejar en la caja de forrajeo y que tengan siempre una fuente de agua externa. Los hay de diversas formas y tamaños. Elige uno que entre bien en la zona de forrajeo y que se adapte bien a la especie (hay algunas tendentes a ahogarse).

 

5. Ten paciencia

Este hobby requiere de mucha paciencia. Ten en cuenta que el desarrollo de huevo a hormiga puede tardar hasta tres meses. Poco a poco irás viendo los avances y será muy gratificante ver cómo tu colonia va desarrollándose, pero será un proceso que irá paso a paso.

También es habitual precipitarnos y querer instalar a la colonia en el hormiguero cuanto antes. Como hemos comentado antes, si tienen demasiado espacio se pueden estresar y morir. No las mudes a un hormiguero hasta que no sean un número suficientemente grande. Este número varía según la especie y el tipo de hormiguero que elijas, pero como número aproximado entre 20-30 hormigas empieza a ser adecuado. En los más pequeños, incluso con 10 ya pueden empezar a mudarse. Eso sí, siempre es conveniente conectar el tubo de ensayo en el que estén al hormiguero y esperar a que se muden ellas solas cuando lo estimen oportuno.

 

6. Prepara todo antes de mudar la colonia a un hormiguero artificial

A veces tenemos tantas ganas de tener nuestra colonia instalada en el hormiguero que nos precipitamos y nos damos cuenta demasiado tarde de que nos hubiera gustado tener algo preparado de alguna otra forma. Antes de mudarlas, piensa bien todo y hazlo antes. Por ejemplo

  • Recorta un trozo de acetato rojo ajustado a la medida del hormiguero y pega una tira de papel celofán rojo por los laterales.
  • Si quieres tenerlas en una mayor oscuridad, puedes recortar un trozo de cartón o papel para poner encima del acetato rojo.
  • Asegúrate de tener todas las conexiones bien selladas. Para conectar los tubos, a veces es recomendable desmontar el hormiguero, introducir el tubo, y luego volver a montarlo para que quede todo bien conectado.
  • Retira todos los plásticos protectores adhesivos que suelen venir pegados en las piezas de los hormigueros de metacrilato.
  • Si es un hormiguero tipo seta, déjala empapándose una hora antes de iniciar la mudanza.

 

7. Busca información

Antes de nada, es recomendable buscar toda la información posible acerca de este hobby, de las diversas especies, de los tipos de hormigueros y sus ventajas e inconvenientes, de los errores frecuentes y de todo tipo de material relacionado. En este  blog intentaremos ir dando toda la información al respecto para tener todo el conocimiento imprescindible, pero tienes más fuentes de información disponibles en internet que no está de más visitar. Si tienes alguna duda y no la encuentras resuelta en este blog, puedes dejarme un comentario y trataré de responderla.

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